28 de diciembre de 2011

Estoy tan bien o estoy tan mal sin vos.

¿Cómo estás? ¿Cómo andan tus dibujos? ¿Pudiste terminar a tu querido John Lennon? ¿Empezaste a pintar con las tizas? ¿Y tu guitarra? ¿Pudiste hacer las canciones que tanto querias? cuánto tiempo que paso, desde aquel día. ¿Tu habitación sigue igual? ¿Y esa almohada que me contaste.. sigue amoldandose a tu cabeza? ¿Homero, creció? No es que haya pasado tanto tiempo, tal vez algunas semanas y hasta casi algunos meses, pero puedo asegurar que 24 horas, son interminables. Por acá sigue todo igual, es de buen augurio que no haya calma en esta cabeza. Es sólo suerte que baje el tono de mi voz, o que mi almohada se sienta con el perfume de aquella vez. No hay una caricia después de aquella luna, no hay estrellas después del sol, ni tampoco un desamparo después de cada canción. A veces me detengo y me cuelgo de un hilo tan sólo para pensar, de vez en cuando estas en mis pensamientos. Es que no tenerte acá, me genera calma y el tiempo pasa lentamente. Estoy loca porque vuelvas, hace tanto que te fuiste.. por favor cuando puedas llámame, contame como están las cosas de aquel lado del abismo. Acordate de contarle, cuánto te enloquecen los besos en la oreja, contale que tus manos acarician de una forma única y logran estremecer. Contale como suenan las cuerdas de tu guitarra al compás del viento y la sensación que transmite el tono de tu voz junto a ella. Contale cómo lograste hacer única una canción y apartir de ese momento sólo tu imagen se puede venir a la cabeza, contale como lo hiciste con Wonderwall. Explicale la tonalidad de tus ojos y el porque de tus ronquidos a media noche. Explicale cómo el alma logra quedarse sin aire cada vez que tus besos recoren cada parte del cuerpo, cada centimetro, cada milimetro. Contale la historia de Pete Doherty y tu fascinación por John Frusciante, las canciones de Beatles y significados del arte. Contale tus cuentos, cantale tus canciones, susurrale la vida en una noche, alargala, hacela eterna.
Sólo el último favor te pido antes de dejarte, decile que te cuide mucho ¿me prometes que lo hará? te dejo en buenas manos, en las manos de la vida. Segui tus caminos, vivi tu mundo y soña con el cielo. Mientras tanto, yo estoy acá esperando volver a reencontrarte, en algún momento, en algún lugar.

21 de diciembre de 2011

Dejando el ayer

Algo parecía no acabar, esa búsqueda eterna del equilibrio, esa búsqueda de una tranquilidad inmediata a mi cabeza, a mi alma. Las cosas estaban claras. El sol brillaba y parecia nula la existencia de nubes que lo tapase, pero al llegar la noche sucedía lo predecible. Una histeria innecesaria, una pelota de recuerdos que no paraba de girar. Un par de uñas masticadas, un té de tilo, la piel arañada y Oasis sonando una vez más.
Al llegar la madrugada, el té enfrió, al igual que mi interior. Buscar un abrazo en ese momento era inevitable, y allá estabas, lejos. No te encontré, no pude verte entre tanta oscuridad. Te soñé a mi lado, despertando junto a mí. El nudo en mi garganta era grande (tan grande como este vacio), los ojos una vez más estaban mojados, hundidos entre tanta lágrima, entre tanto dolor. Pero ahí estabas, dentro de mis sueños, en mi memoria. Te imaginé sonriendo, me imaginé feliz por encontrarte ahí. Replicarte una vez más, no arruines esto, no lastimes la calma que habita en mí. Somos un abismo pero aún estando tan lejos podrías lastimarme, podrías herirme. Sin embargo, yo consigo acariciarte con guantes, cuidándote. Protegiéndote. Y ahí estás vos, parado al otro lado del abismo, reflejando lo que hoy es tu vida, una tranquilidad innata, una guitarra y tus pinturas, el paraíso que siempre quisiste vivir. Yo estoy acá, en un infierno constante, entre hojas abolladas con escrituras borrosas, escuchando Beatles para imponer calma y mi piel gritando cuanto te necesita. Así nos permitimos estar hoy, así desperté cada día después de tu partida. Abrazando una paz momentánea, entrecortada por los abismos, un sube y baja de emociones. Procurándote: No lastimes la calma.

Fuimos

Es la ley de la noche, extrañarte y pensar hasta donde podría aguantar, cuánto podría sentir. Ahí está el punto, ahí está el maldito punto al que quiero llegar. Superar limites, derribar alguna que otra frontera que no me deja ser, que no me deja salir de acá con algún capricho o destino en mente. De todas formas, de que me serviría caminar en busca de ello, si a mitad de cuadra volvería para atrás. Creo que me duelen los ojos de tanto mirar lo que había, de perderme en el camino, de ausentarme en esta realidad. Y así estoy hoy, perdida en una realidad difusa, mirándola de una forma que jamás creí que podría hacerlo. Pero así es, tarde o temprano, llegué. Tarde, como de costumbre... siempre tarde.
Me encuentro y revivo en los recuerdos que hoy me hacen ser quien soy, equivocada estaba cuando creía que eliminar el problema de raíz era la mejor solución, pero... se torna complicado cuando las raices estan tan aferradas a eso que algunos lo llaman corazón. Sobre todo si dejo de ser tuyo, para que ese corazón sea de alguien más.
Entre tanto moretón, entre tanta cicatriz, volví a encontrarte. Entre tanto vacío, entre tanta risa, volví a llorarte. La música muchas veces destapa agujeros que creíamos que ya estaban tapados hasta con cemento y es ahí donde aparece otra vez, let it be. Dejarte ser, la persona que alguna vez me lleno el alma.
Y así lo fue, siempre lo fue. Algo que despertaba en mí más de mil emociones juntas, insomnio noches llenas de eso, de sentir un 'algo' en la garganta, un maldito nudo después de cada pelea. Lágrimas de soledad y risas eternas. Algo efímero y algo real. Fuimos dos, fuimos uno hasta volver a convertirnos en dos personas completamente distintas, que lo único que compartían eran recuerdos de algún camino en donde se encontraron, donde se cruzaron y decidieron avanzar unos pasos juntos. Doblaste y yo misma decidí doblar, en dirección contraria a tu camino. Y acá estoy, caminando paralelamente al igual que vos, rozando algo que nos hizo llegar hasta acá. Rozando el todo, rozando la nada.
Debería retornar y ser la que algún día fui, volver a sentir algo que me haga sentir viva. Dejar de ser exactamente lo que soy hoy, algo que se mantiene sin un motor que encienda, sin aire para respirar, sin cielo para volar. Encontrarme en otros ojos y volver a sentir que estas ahí, no tener amores báratos que intenten tapar el agujero para que después un volcán estalle en mí sin sentido alguno. No detenerme en la nada, sin tomar un camino en donde sobrevivir.
Y es por eso que ahora entiendo, el orgullo de haberte sentido tanto. Haber tenido el amor tan cerca, sentirlo tan profundo y a flor de piel. Amarte, fue la solución para no caer en el pozo que yo misma decidí entrar. Me dejaste la enseñanza que vale más que todo, para no volver a vivir lo mismo, para recordarte en un día de lluvia o una noche repleta de estrellas. No olvidarte.
Que pasen los días, las noches, los años e infinitas eternidades y sigas acá, en el recuerdo.

Y que algún día.. nos encontremos al final del camino.

11 de noviembre de 2011

la mierda que se dedica a caer sobre mi cabeza sin parar
como una nube negra que se me sigue sin cansancio,
los sueños que hoy se atragantan en mi incosciente para no soñarte;
el frío que paraliza todos los sentidos para no sentirte,
para no pensarte, para no creerte, para no extrañarte;
la pared que se levanta imponente entre nosotros,

el tiempo que pasé escuchando tus palabras,
las horas que dediqué en enaltecerte.

cosmi-gonon

3 de noviembre de 2011

Te amo igual a nada, diferente a todo. lo hago cuando no tendria, no deberia y hasta cuando no sabria como hacerlo. Te amo como nunca, como a nadie, para siempre.. porque sos, por lo que eras, por tu alma. Te amo con miedo por lo que vendra, lo que sera y lo que podria llegar a ser. Yo, te amo por sobretodas las cosas, porque nada se te parece, porque nada es como vos. Nunca hubo nadie igual a vos, nunca nadie desperto todo esto en mi.. nunca nadie va a ocupar el lugar que vos, marcaste para siempre. te amo y aunque no deberia hacerlo, siempre te elegiria, despues de todo, despues de tanto. no sé como explicarlo, como decirlo y aunque vos no lo sientas, yo lo sigo sintiendo, algunas veces, más latentes que otras. siempre va a existir algo que me llene el alma, que no vvoy a olvidar, que me haga querer mas, que no me alcance, que me encante y logre enamorarme cada vez más.
Y soy, como una masoquista que le encanta sufrir, mi cabeza con tus palabras, mi dolor y tu corazon, mis ganas para siempre que jamas van a ser un para siempre eterno.
Una eternidad efimera, un adios eterno, impregnado de mentiras, de nunca volver.

27 de octubre de 2011

Te amo te odio, dame más (!

Disparaste mil veces contra mi pecho, millones de balas entraron en mí atravezando mi cuerpo, de par en par. Me sonreíste, te reiste, me miraste.. ese era el momento perfecto para disfrutar de las consecuencias de quererte tanto. Me acuerdo de tus muecas, de tu mirada tan profunda, de tus ojos verdes, esa mezcla de amor, de desepcion, de dolor. Me apretabas en tu pecho, me reconstruias parte por parte, me besabas cada centimetro de mi cuerpo, me llegabas hasta el alma, me llenabas de vos.
No merecías ni mi cuerpo, ni parte de mi espiritu y yo, no merecia siquiera tu presencia, pero ahi estuvimos, mil veces después de cada pelea, nos haciamos mierda, nos lastimabamos más que nunca y cada vez, era más profundo el dolor, pero ahí estabamos disfrutando de ese después, de esa intencidad, de esa adrenalina, de ese dolor. Pedí perdón, intenté explicar mis rayes, mis histerias y caprichos, sólo para tenerte un rato más a mi lado, otra tarde más en mi cama, encerrados en ese fuerte que construimos día a día, que nadie logró derrumbar.
Me destruiste cada una de mis noches pero gracias a vos, aprendí que despues de haber tocado fondo sé hasta donde puedo llegar, conozco mis limites, conozco mi incodicionalidad y conozco la fortaleza de querer ser 'tu amor por siempre', conozco las promesas de jamas poder olvidarte, conozco el miedo de tener un ultimo beso y también, conozco la fuerza de ese primer amor.
Tenemos mucho para romper, tenemos cicatrices, tenemos preguntas sin respuestas, guerras, errores y siempre hay más para agregar, pero por favor al menos esta vez, no volvamos a romper nuestros corazónes.
Quiero sentir el gusto de tu lengua, tu perfume en mi almohada y así, poder dormirme mejor, sentirte ahí, abrazandome, tu transpiración, tu respiración agitada, tus ganas y las mías. Haceme gritar, llorar, retroceder hasta tomar envion y pedirte mucho más, cortame, pegame, escupime, mordeme, desgarrame el alma (una vez más) lastimame, nada es suficiente ya.

20 de octubre de 2011

20/10/2011

No importa lo que me digas, de nada me sirven tus excusas ya no puedo creerte nada que empieces a explicar, no gastes tu tiempo, ni tu imaginación en esto. No te creo ni una sola palabra que digas al respecto, no me va a importar que tan real suene o la manera que quiera besarte mientras me estes explicando. Nunca las mentiras llenan el vacio que provoca la verdad.

Cuando te estes yendo y yo me quede sentada, con el nudo interminable en mi garganta, con mis lagrimas brotando de mis ojos, no va a importarme que tan convencida este que vale la pena otra oportunidad, sé que no figura en tus planes pedirme un perdon sincero o seguir luchando por mí. En ese momento solo me va a importar, el momento en que te olvidaste de mí.
Cuando te recuerde al llegar la noche, no serviran los recuerdos, las risas, los besos y abrazos interminables, porque únicamente recordare tus estúpidas mentiras, tus juegos falsos y tus sentimientos que no pasaban por tu cabeza ni por tu corazón, sólo recordaré tu irremendiable partida.
Busco todo el tiempo, todo el día, cada minuto respuestas que validen tus acciones, quiero pedirte explicaciones a mis mil preguntas que tengo para hacerte, intento justificarte e intentar perdonarte, pero de nada sirve.
Si te grito, si te pego, si te lloro, y te vuelvo a llorar, si me arrastro como una serpiente, si me enrosco en tus piernas, seguí tu rumbo si no pensas jugartela, porque aunque no hayas tenido una mala intención voy a maldecir hasta quedarme sin voz, voy a putearte y buscarte defectos que no te corresponden, voy a romper tus regalos, tirar tus fotos, voy a odiarte siempre, nunca te voy a perdonar haberme lastimado.
No te gastes.

Te voy a odiar hasta el día en que, al fin, deje de quererte.

15 de octubre de 2011

Cuando se repetía la historia, cuando tu amor volvía a fracasar... yo lloraba, me consumía por dentro, me desgarraba el alma, cerraba mis ojos e imaginaba algo mejor, una tranquilidad necesaria que se alejaba con cada paso que daba. Vos me sonreías, cambiabas de forma, te consumías y me desarmabas lentamente, te sonreía y todo parecía acabar.
Tus ojos tan firmes en los míos, parecían llevarme a un lugar mejor, un lugar al que solo llegaba con mi mente. Tus ideas y tus pensamientos, tan fuertes como las bombas que explotaban en mi cabeza poco a poco, llevaban todo lo que estuviera en ella... Y tus manos en mi cuerpo recorriendo cada parte de el, tus palabras revotando dentro mío, este infierno parecía no acabar jamás.

13 de octubre de 2011

No esperaba que esa sensación, llenara el vacío de mi alma (para nuevamente tocar fondo), no estaba en mis planes volver a sentirte cómo aquella vez.
Cada pelea terminaba en odio, cada odio terminaba en amor.. otra vez y como siempre. Estaba cansada de esta insólita repetición, que lo único que lograba era que mi mente volara y no volviera.. jamás.
De vez en cuándo me pregunto, como podes seguir (¿Cómo aguantas este infierno?¿No te quemas?) Con tu mejor sonrisa, esa que algún día hace mucho tiempo atrás, me enamoro perdidamente.
No das respuestas, me sacas, me pones loca, me lleno de bronca y comienzo a gritar (cosas que salen de mi boca sin pensarlas, sin tener nada bueno para decir), nada parece tener sentido y ese amor, parece no existir. Nada cambia con el tiempo, todo parece intacto desde aquel infierno en el que decidimos que fuera nuestra costumbre, ese voleto gratuito para ingresar y regresar, después de tanto tiempo, después de tantos días. Pensé en invitarte, pensé en declararme otra vez e intentar volver a tenerte, pensé en mostrar mi mejor bandera blanca ante mi derrota al olvido, a estar mejor. pensé en releer tus cartas, mirar nuestras fotos que quedaron grabadas en el hueco más profundo de mi alma. Pensé abandonarme para no abandonarte, pensé dejarme y nunca poder dejarte. Pensé, siempre pensé sin actuar, sin tomar coraje de una buena y puta vez, nada cambio y nada cambiaría si lo hiciera de todas formas.
Por eso sigo acá, en pie.
Dispuesta a recordarme para siempre.. Sin dejar de recordarte. (de la única manera que puedo, la única manera que podría)

9 de octubre de 2011

Entra, haceme mierda.

Sos un hijo de puta, te cagas en todo, en mí, en lo que siento y hasta lo que sentís vos. No te importa nada, te llenas de orgullo y me quebras el alma. Miras para atras y decidis seguir adelante, sin importar lo que duela el cambio, te haces el fuerte y sonreis. Pero, siendo la persona más importante que conocí, lo más lindo del mundo, el único que me hace verdaderamente feliz.. no puedo negarte que me arruines la vida.
Entra, haceme mierda, haceme sentir, haceme llorar y reir.
Aunque te grite, aunque diga que me das igual, aunque me quemes la cabeza y aunque te muerda la muñeca, no me sueltes la mano.. todavía.

16 de agosto de 2011


Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De echo no puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no seria justo ni para ustedes ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido.
Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo.

Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general... Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por nuestras cartas y nuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recuerda Courtney que es mejor quemarse que apagarse lentamente.

Paz, amor y comprensión.


Kurt cobain.

4 de agosto de 2011

Días te quiero comer

Los días soleados, sábados por la noche, domingos a la mañana tengo miedo a perderte. Días donde preferiría tenerte lejos de mi vida, no haberte conocido. Me sacas, me pones loca, me sube la histeria, los caprichos y la mala onda.

Esos días pienso en todo lo que hablás, en cómo y cuánto te quejás, en excusa para todo, en tu egocentrismo, en tus interminables ganas de hundirme, en vos que ya no sos vos; que ahora rompe y arregla con simples palabras. Pienso en tus esquemas irrompibles e incorrompibles, en tus pocas ganas de cambiarlo, en tus problemas y tus no-soluciones para mí.
Esos días quiero gritarte, pegarte, escupirte, decirte que sos insoportable, infumable, que no me toques, ni me llames, ni te acerques. Que me quiero olvidar.

Esos días me encierro en mi pieza, me siento en mi cama y me quedo horas mirando el techo, entre lagrimas y respiraciones agitadas, que enmarca la situacion culminante que pasa por mi cuerpo y por mi mente, sin contar el desborde de sangre que hay en mi corazón, esos días te escucho sin preocupacion y deseo gritarte que no me nombres nunca más.

Esos días planeo dejarte, esos días pretendo desgarrar mi otra mitad.
Me desprendo de vos, me abrazo a la almohada, a una cama que no es la tuya, me prendo a un peluche para aferrarme, me enredo en las sabanas.

Intento dormir, la culpa me quema el cerebro.

Pero también están esos otros días.

Días que me despierto con ganas de amarte como nunca, con las frazadas en el piso y mis piernas enroscadas en las tuyas. Esas mañanas que amanezco con tu mano explorando mi espalda, redibujando mi columna vertebral sobre la piel, recorriéndome desde la nuca hasta las piernas, escuchando tu respiración calmada y suave en mi oído izquierdo, tu boca que busca mi piel, tu lengua que me saborea y tus dientes que me mastican. Tu baba que me cae en la cara, logra despertarme y entender que no era sólo un sueño; Eras real.

Esos días que moviéndonos despacito te miro a los ojos y no necesito que digas nada, días en que tus gemidos, tus suspiros y tus temblores son el paraíso. 
Esos días te compro con palabras, te abrazo por la espalda y me pongo en puntitas de pie intentando darte un beso de pelicula, te cuento chistes, te hablo como una nenita que te enseña cómo volver a ser un nenito.

Esos días te muerdo los cachetes, te beso todo el cuerpo, te escribo cursilerías, te hago cosquillas y te canto mientras intentas dormir; esos días nos complementamos, pintamos sonrisas y me secas las lágrimas a besos.

Esos días me comés el corazón.
Esos días sabemos que “las cosas se tendrían que medir en intensidad porque no es lo mismo una hora durmiendo, que una hora con vos. No es lo mismo”.

Y ahi, es cuando creo en la eternidad; esos días tendrían que ser para siempre.

9 de julio de 2011

456 Días de mi vida

A veces lo que necesitamos es tiempo, tiempo para entender, tiempo para poder disfrutar, tiempo para resolver , hasta tiempo para ser feliz y yo sólo necesite 456 días para amarte, para enamorarme más cada día que pasa. Vos me completaste, vos me llenaste el espacio vacío que tenía adentro mío, vos me hiciste creer que querer es poder me hiciste luchar por eso. Desde ese día volví a encontrarme, volví a ser esa yo que tan perdida creía o que la gente no me permitió ser. Entendí con todo este tiempo que paso que las cosas a tu lado son más fáciles, que sonreír no cuesta tanto y puedo tener todo lo que yo quiero en una sola persona, solamente en vos. No puedo prometerte un por siempre, cuando tengo una facilidad innata para arruinar las cosas, ni siquiera sé si puedo un hoy.. pero aún así, puedo prometerte estar ahí cuando las cosas se vuelvan grises y no encuentres color alguno; cuando no haya nadie a tu alrededor y te sientas solo; cuando nadie más te quiera, cuando yo no deba hacerlo o hasta incluso cuando vos no lo hagas; yo voy a estar ahí, te lo prometo, mi amor. Construyamos y destruyamos, espacios de amor, de calor, de color, de nuestra piel en combinación, volando a la misma altura, cerrando heridas, volvamos a empezar la misma cantidad de veces que el corazón lo pida, la misma cantidad de veces que nuestros labios quieran tocarse, que tus manos y las mías quieran unirse. Destruyamos todo lo malo que fuimos dejando atrás, destruyamos para empezar de cero, destruyamos el rencor, destruyamos también todo lo malo que quiera destruirnos a nosotros, yo te prometo mi amor, estar ahí a tu lado.
Yo sólo necesite 456 días para saber y sentir, que nunca te voy a olvidar.
Yo solamente necesite 456 días para amarte como a nadie en este mundo.

Tu amor por siempre, Mayté.

5 de julio de 2011

De cicatrices perdimos la cuenta


Tenerte en mi boca, en mis manos, entre mi piel; sentirme atada por un lazo que acaricia y que no encierra ni lastima, dejarnos llevar por la decisión y la necesidad de tenernos... y olvidar todo lo demás, que de cicatrices ya perdimos la cuenta y de desilusiones estamos curados. 
dejame sostenerte el alma entre las manos; construyamos, que para derrumbar aún hay mucho tiempo.
Tenerte en mis sueños, tenerte en mi cama, tenerte en mi cielo,
dejame sentirte y amarte en silencio, que el ruido ya es mucho, ya me invade
ya nos agota, ya no nos permite continuar.
Dame la mano, dame un beso en la frente y
permitamonos seguir.

23 de marzo de 2011

Yo , simplemente podría

Si no existiera un techo que nos cubra, yo lo inventaría para vos.
Si no existiera una risa que te alegre, yo la inventaría para vos.
Si no existiera una canción que te mueva el alma, yo la cantaría para vos.
Si no existiera un tiempo en el que ambos existamos, yo lo inventaría para vos.
Si no existieran más caminos, yo los trazaría para vos.
Si no existiera una luz que te guíe, yo me transformaría en sol para vos. 
Si no existiera calmante para tus dolores, yo lo inventaría para vos.
Si no existiera un poema que te enamore, yo lo escribiría para vos.
Si no existiera una solución, yo, te juro, mi amor, que la voy a encontrar por vos.