20 de marzo de 2012

Algo interesante

A ver Maitenita.. Empecemos con una pregunta simple.
Si tuvieras que elegir ¿serías un caballo, o sólo un perro?


- Un perro, claramente.
- ¿Por qué?
- Simple, el perro es el mejor amigo del hombre. El caballo, en toda su inmensidad es libre, es domado alguna que otra vez, mientras que el perro vive a la par del dueño.
- A ver si logro entender ¿preferis la dependencia, a una libertad absoluta?
- A eso me refiero, el perro no depende por completo. Sólo en algunos casos, sin embargo siente a partir del dueño, se refleja en el. En su sentido metafórico me siento así, claro.
- Ya que lo nombras, en su sentido metafórico ¿qué crees del mundo?
- Yo creo que el mundo es un pañuelo, algo grande pero a su vez muy pequeño. Todo se conecta, tiene una relación, no posee puntas es sólo un circuito.
- ¿Un circuito recíproco?
- Sinceramente, no. Ya sabes como es esto, algunos sienten más, otros sienten menos. Algunos dan de más y otros directamente, no aportan nada a este pañuelo.
- Y entre tanto pañuelo.. ¡Achis!
- Mocos! Salud!
Grite con euforia, sin dejar de terminar la pregunta
- ¿Mocos? ¿De que hablas?
- Mocos, me siento un moco. Unido a algo, a muchas cosas a la vez.
- (...) Sigo sin entender.
Su cara de confusión era evidente.
- Viste cuando estás resfriado? Qué es lo que haces?
- Estornudas.. Chorreas agua por la nariz, perdón por ser tan ordinaria.
- Exacto! Me siento así.. El organismo cuando estamos resfriados, elimina todo lo malo a través del estornudo. Así como también, cuando nosotros lloramos los mocos brotan de nuestras narices para eliminar todo tipo de bacteria que intente entrar en nuestro organismo.
- Seguís con las metáforas ¿no?
- Un niño sin mocos es como un jardín sin flores
- Y vos sin lagrimas no sacarías todo lo malo ¿es así?
- Exacto, llorar hace bien. Con frió, con tormenta y un té de tilo, es una ecuación perfecta.
- Y si vos tuvieras que elegir, si el mundo fuese un pañuelo en verdad.. ¿Qué moco serías?
- Realmente, no lo sé. Me basta con saber que quiero eliminar lo malo de mi vida, sólo eso.
Dije en un tono gracioso
- Jaja!
- ¿Sabías qué?
- Dime.. Creo que esta vez, los roles se intercambiaron y vos me cuestionas a mi
- Creeme, vale la pena intercambiar de vez en cuando. La risa es lo más fuerte que conocí en mi corta vida, tiene poderes sobrenaturales, es increíble.
- ¿A qué te referís?
- A cómo une la risa! dos que se rieron juntos, a carcajadas limpia, no se desatan nunca en el recuerdo.
- Cuánta verdad hay en tus palabras querida Maitenita
- Así es, recuerdo a las personas que rieron conmigo de esta manera, quienes van a estar marcados para siempre en mi camino. Sin embargo....
Me quedé en silencio, sin decir una palabra
- ¿En que pensas?
De una manera triste conteste
- No logro recordar quienes estuvieron, cuándo una persona que rió conmigo, se fue de mi vida. Ojo! No es un problema de memoria, sólo pienso que las personas que están y las que quedan marcadas para siempre, son pocas. Sabes.. No andamos por la vida riendo a carcajadas para unir destinos, ni tampoco andamos llorando para ver quienes están.
- Claro que no, yo supongo que las personas que están, son las que están en el momento indicado en el instante preciso.
- Y de esta manera, también lo estarían así las personas que ríen con nosotros. A veces, nos unimos a personas que siquiera conocemos, sólo porque su risa transformo nuestro día
- ¿Así lograron ingresar las personas importantes a tu vida? ¿Por casualidad?
- Yo supongo que si, creo que conocer personas es algo provocado por la casualidad, sin embargo.. que queden marcadas en nuestro camino es obra de la causalidad.
- ¿Casualidad.. causalidad?
- Sí, las cosas se predisponen a que sucedan cosas grandes, cosas maravillosas. Como haberlo conocido!
- Encontrarlo entre tanta gente..
- Entre tantas almas, y que tanto amor se fusione en tan solo una mirada...
Suspiré sin completar la frase, otra vez.
- Estremecen los recuerdos, es así. Pero son las marcas más lindas que nos dejan las personas, que no estén físicamente, los atrae más a nuestra mente, a nuestro huequito del alma, de la memoria!
- Así es...
Noto mi tristeza al recordarlo
- Bueno bueno ¡A no desesperar, desesperados!
- La decesperación es un grito del alma, una agonía en las palabras, sí..
- Pero también, es el grito más puro de nuestros silencios Mayté
- Algo que silencian nuestros ojos, que enmudece los sentidos.
- Así es, ya nos vamos entendiendo.
- La comunicación, nuestra gran amiga!
- Y ya nos fuimos por las ramas, hablamos de todo, hasta lo impredecible... los mocos!
(Jajajajaja! Reímos juntas)
- Lo inesperado lo hace más interesante!
- En fin, cuál es tu meta en este pañuelo?
- Claramente no seguir siendo un moco, quiero ser eso que provoca el estornudo, sacar -obligadamente- las cosas malas de mi vida. Y tanto que hablamos de las personas importantes..
- Como el..
Se sintió bien incorporando ese bocadito a la conversación, que claramente le puso un tono diferente al asunto, un condimento especial
- Exacto.. como el -Sonreí al recordarlo- Pretendo que los pilares de mi amor, soporten el peso de la destrucción.




Y así, fue como mi conciencia me dejó algunas cosas en claro.
Mejor recordar, recordar los buenos momentos y reír.. reirle a la vida!
Mi amor.

1 comentario:

Florencia Micaela Sërvia dijo...

Hace cuaaaaaaaaaanto que no venía por acá!.
Hola querida Mai,me fascino la entrada; ni más ni menos.
Yo estoy transitando un estado medio raro de mi vida,todavía no me acomodo en mi misma :s y nada, va a pasar. No suelo ser tranquila ni conmigo misma.. chau!
Linda entrada,repito.